Los peligros del sol en la montaña

A todos los que nos gusta la montaña sabemos que nos movemos en un entorno de riesgo. Sin embargo, el riesgo de la exposición solar parece quedar en segundo plano. Nunca podemos olvidar que el sol representa un peligro en alta montaña.

De los distintos tipos de radiación solar, la radiación ultravioleta (UV), representa un peligro para el organismo, ya que a largo plazo puede ser responsable de cánceres de piel, problemas visuales o cataratas. A mayor altitud, disminuye el filtro natural de la radiación.

Muchas personas cuando acuden a la montaña, únicamente se preocupan por mirar las temperaturas para ese día, en función de si hará o no mucho calor. Si la temperatura reflejada no es muy alta, bajan la guardia y piensan que no habrá problema con el sol. En este aspecto es muy importante conocer el índice ultravioleta (medida de la intensidad de la radiación ultravioleta que alcanza la superficie de la Tierra).  La parte más dañina de esta radiación no alcanza la superficie terrestre ya que es absorbida por la atmósfera, especialmente en la denominada capa de ozono. No obstante, una parte de los UVA llega a alcanzar la superficie terrestre.

Los rayos ultravioletas son necesarios para la vida: la fotosíntesis de las plantas tiene lugar gracias a la energía de los rayos ultravioleta y los humanos necesitamos exponernos a la luz solar para sintetizar en la piel la vitamina D cuyo déficit puede provocar una deficiente mineralización de los huesos. Sin embargo, una sobreexposición a los rayos ultravioleta puede ser perjudicial para la salud.

El índice ultravioleta tiene un valor mínimo teórico de 0 y no tiene un valor máximo. Los colores utilizados son el verde para UVI bajo (entre 0 y 2), el amarillo para UVI moderado (entre 3 y 5), el naranja con un riesgo alto (entre 6 y 7), el rojo para UVI muy alto (entre 8 y 10) y el morado para UVI extremo (superior a 11). En zonas de montaña el UVI suele presentar valores muy elevados.

La radiación solar aumenta aproximadamente un 10% cada 1000 metros, siendo especialmente dañinos los rayos ultravioleta que contiene. El propio terreno refleja el 20% la radiación. Es decir, no hace falta movernos a grandes alturas para que nuestro cuerpo se vea perjudicado por los efectos nocivos de la radiación. Debido a su nivel accesible para la gran mayoría de la gente, una parte muy importante de las salidas de montaña de los fines de semana se concentran en el ascenso de “dosmiles” (término utilizado para referirse a la subida de picos de más de 2000 metros).

Pero cuidado, debemos tener presente que en una montaña de 2000 metros la radiación solar se multiplica por 1´5 respecto al nivel del mar. Asimismo, debido a la posición del sol, la radiación es más fuerte entre las 10 de la mañana y 4 de la tarde.

Los días cubiertos dan una falsa sensación de seguridad, engañando a una gran parte de las personas que acuden a la montaña, ya que al no ver el sol, piensan que no hay peligro con la radiación. El cielo nuboso o la niebla no filtran la radiación ultravioleta. Por tanto, para evitar la radiación ultravioleta, las gafas protectoras deberán utilizarse siempre aunque el día esté nublado. Para actividades al aire libre la categoría recomendada en las gafas es nivel 3.

En la nieve el peligro es altamente mayor, ya que ésta refleja entre un 80 y 90% la radiación. En estas situaciones deben utilizarse gafas de alta montaña con una lente de categoría 4. Asimismo, deben quedarnos ajustadas y que incorporen protectores laterales que impidan el paso de la radiación. En cualquier salida a la montaña deben aplicare cremas y protector labial al menos cuatro o cinco veces al día. El índice de protección debe ser el más alto. Se recomienda utilizar protector 50, especialmente en época estival.

Por otro lado, las bajas temperaturas no hacen desaparecer la radiación UV, por lo que la cara se verá igualmente afectada si no se aplican cremas protectoras. 

En resumen a todo lo expuesto, debemos tener presente los siguientes aspectos respecto a la radiación ultravioleta cuando acudimos a la montaña:

  • Hora del díalos rayos UV son más potentes entre 10 de la mañana y 4 de la tarde.
  • Temporada del añolos rayos UV son más potentes durante los meses de la primavera y el verano. Este es un factor menos importante cerca del ecuador.
  • Altitudmás rayos UV llegan al suelo en elevaciones más altas.
  • Formación nubosael efecto de las nubes puede variar, ya que a veces la formación nubosa bloquea a algunos rayos UV del sol y reduce la exposición a rayos UV, mientras que algunos tipos de nubes pueden reflejar los rayos UV y pueden aumentar la exposición a los rayos UV. Lo que es importante saber es que los rayos UV pueden atravesar las nubes, incluso en un día nublado.
  • Reflejo de las superficieslos rayos UV pueden rebotar en superficies como el agua, la arena, la nieve, el pavimento, o la hierba, lo que lleva a un aumento en la exposición a los rayos UV.
 
 

Fuentes

Instituto Nacional de Meteorología

American cáncer society

Organización Mundial de la Salud

La protección solar en alta montaña (www.julbo.com)

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